-Por L y F, el Metro en problemas-
-Promotora Reside, ante Profeco-
Después de que Luis Echeverría fulminó la libertad de prensa en el Excélsior, los periodistas de aquella época buscaron nuevas alternativas de expresión y denuncia por lo que crearon, entre otros medios, el unomásuno que llegó a dirigir Manuel Becerra Acosta, también escritor de calidad.
Una de las anécdotas que se cuentan en esos días en que la profesión de comunicador era respetada por el poder político y económico, porque sus actores eran en verdad profesionales y aprovechaban los medios para defender al débil en vez de denostarlo como tan cotidianamente sucede en la actualidad, es la que se cuenta en torno a Becerra Acosta y el sucesor de Echeverría, José López Portillo y Pacheco.
Dicen que el presidente, incapaz de defender al peso ni como perro, le comentó al ahora difunto ex director de unomásuno:
-Don Manuel, usted es un triunfador-
A lo que el aludido respondió:
-No se puede ser triunfador en un país de jodidos, Sr. Presidente-
La breve historia viene a colación por los intentos tan grotescos que ahora hacen quienes dirigen al país y que con golpes de mando y mediáticos pretenden victorias personales y de grupo, tanto políticas como económicas, sin importarles el daño social, moral, pecuniario y de todo tipo que provocan en sus víctimas, siendo éstas los trabajadores y sus familias.
La actitud fascista en contra de los poco más de 68 mil trabajadores, entre jubilados y en activo, perpetrada en días pasados desde la cúspide del poder y justificada por los medios masivos de distorsión informativa como la televisión y la radio, solamente ha provocado un mayor encono de la ciudadanía hacia los gobernantes y un innegable descrédito de quienes ahora le sirven como sus altoparlantes.
Pensar que desparecer a una empresa como Luz y Fuerza y su sindicato de vanguardia que es el Mexicano de Electricistas representa un triunfo en la carrera política de alguien, es lo más fuera de lugar y peligroso que un cerebro en buen estado mental puede suponer.
Luz y Fuerza era el principal proveedor de energía eléctrica hacia el Sistema de Transporte Colectivo, Metro, que diariamente traslada a poco más de 4.5 millones de personas y da empleo a 12 mil trabajadores, ahora privados de su libertad sindical por el cacicazgo de 30 años del dictador Fernando Espino Arévalo.
Según nos han informado algunos empleados del que también es considerado ”la columna vertebral del transporte capitalino”, ha habido serias fallas de regulación de voltaje que han provocado, por lo menos, la quema de dos o tres transformadores. Los técnicos del SME sabían controlar las fluctuaciones eléctricas y no los improvisados esquiroles que ahora manda la Comisión Federal de Electricidad.
El hecho, en consecuencia de la eliminación de Luz y Fuerza, además de la creciente irritación social, es una mayor deficiencia en el Metro que se une a las actitudes negligentes de varios funcionarios menores recomendados por el cacique Espino Arévalo y aceptados, para su tranquilidad administrativa, por el mediocre director general Francisco Bojórquez Hernández.
En varias colonias de la capital ha habido apagones que han provocado incluso la protesta y el cierre de vialidades de los ciudadanos afectados. Ahora existe el riesgo de que quienes usan el Metro, los más pobres, puedan ser afectados por la falta de energía eléctrica o la quema y descompostura de más transformadores.
¿Alguien puede proclamarse triunfador en este país de millones y millones de jodidos?
Tiempo Extra
La procuraduría Federal del Consumidor, Profeco, decidió tomar cartas en el asunto de la constructora denominada Promotora Reside quien ha sido denunciada públicamente por querer defraudar con varios miles de pesos a una buena cantidad de trabajadores. El Jefe de Proyectos, arquitecto Juan Cerón y su gerente de ventas Joel Hernández Santiago tendrán que dejar a un lado su actitud prepotente y déspota para con quienes pretenden defraudar porque seguramente que la Profeco obligará a la empresa en que laboran, la defrauda.. perdón, la promotora Reside a que devuelvan lo que pretenden robarse impunemente.