-Robo en viviendas-
-El Sindicato Metro, a la baja-
La necesidad de una vivienda más o menos digna, como la que ofrecen la mayoría de las constructoras, se ha convertido en un verdadero problema social del que abusan precisamente muchas de las firmas que publicitan sus departamentos de interés social y cuyas víctimas son los trabajadores que durante años cotizan para el INFONAVIT o el FOVISSTE, principalmente.
A pesar de que estas dos últimas instituciones alardean de cuidar el interés de los asalariados, la verdad es que por omisión o contubernio permiten que las empresas defrauden cotidianamente a quienes carecen de un techo, y que son millones, y buscan ilusionados resolver esa falta.
Una de las constructoras que comienza a ganar fama por intentar robar, mediante el engaño y el abuso, a los incautos que acuden a ella es Promotora Reside S.a. de C.V. que, según pudimos investigar tiene hasta dos direcciones; una en Avenida Revolución y otra en Av. de los 100 Mts. esquina Júpiter, Col. Industrial Vallejo de la Delegación Gustavo A. Madero.
Esta empresa engancha a sus posibles clientes con promesas que ilustra en maquetas donde presenta una habitación agradable, confortable y hasta espaciosa pero no le advierte de las sanciones leoninas que ha establecido para quedarse indebidamente con el dinero que se le haya dado por concepto de enganche en caso de que el comprador, por tal o cual motivo, decida cancelar la compra-venta.
Vamos a citar un ejemplo de que cuando se quiere actuar sin dolo, se puede. Ahí están las automotrices que informan a sus clientes de la posibilidad de cobrarles hasta dos mil pesos por gastos administrativos. Lo hacen por escrito y con letras legibles, sin trampas de ninguna índole.
El caso es que Promotora Reside, la que tiene su dirección en la avenida de los 100 Mts. se abroga el derecho unilateral, y a todas luces arbitrario para pretender quedarse indebidamente con cantidades elevadas que le han entregado los trabajadores ilusionados en adquirir una de sus viviendas. No les entrega ningún aviso de que pueden ser PENALIZADOS -¡como si fueran delincuentes!- en caso de que decidan cancelar su contrato, mismo que ni siquiera se les entrega en tiempo y forma para que lo puedan analizar.
En la Promotora Reside se les trata muy amablemente a los trabajadores cuando inician el camino por la ilusión de una casa pero cuando se dan cuenta de algunas anomalías y pretenden recuperar su capital, que a veces llega hasta los 50 mil pesos, el Jefe de Proyectos, según se dice arquitecto Juan Cerón y su Gerente de Ventas, Joel Hernández Santiago asumen una actitud hostil, prepotente y hasta grosera con los clientes.
Incluso, el ”arquitecto” Cerón, con un desplante que mueve a la risa, dijo al autor de estas líneas cuando se le preguntó sobre su soberbia actitud que ”nosotros contamos con el aval de la Procuraduría Federal del Consumidor para no regresar ni un sólo centavo”, lo cual, obviamente fue inmediatamente desmentido por la dependencia que ya mandó citar a Promotora Reside para que responda a una demanda de devolución presentada por uno de sus clientes.
Decíamos que el INFONAVIT y el FOVISSTE se pavonean de proteger los intereses de los trabajadores. Es momento de que lo demuestren boletinando a las constructoras que, como Promotora Reside pretenden robar literalmente a quienes por desgracia se acercan a ellos en busca de una vivienda más o menos digna.
Tiempo extra
A escondidas de los medios de información y de la gran mayoría de sus ”representados”, el dueño del Sindicato (dizque) Nacional de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo, METRO, Fernando Espino Arévalo realizó en ¿agosto? uno de sus congresos, más de pantomima que de verdad, para que los delegados lo apoyen en su demanda de incremento salarial y otras prestaciones. El acto, al que asisten los incondicionales y familiares del cacique que lleva más de 30 años al frente del gremio, fue presidido por su guiñol, al que llama secretario general, Jesús Pereznegrón Pereznegrón sin que hayan sido escuchadas las quejas de algunos trabajadores de un mal trato en el servicio médico, escasez de herramientas y refacciones y otros males que los aquejan al igual que al Metro. Por ahora, el señor Fernando Espino Arévalo está más interesado en hacer florecer su restaurante, El Asador del Bariloche que tiene en la capital de su natal Michoacán, que en atender sus labores de perenne propietario de un sindicato alicaído y a la baja.